Las universidades del país salen a marchar: las tres razones del reclamo federal
Este martes 12 de mayo, las universidades nacionales de todo el país protagonizan una movilización histórica. La Marcha Federal Universitaria no es solo un reclamo salarial; es una respuesta masiva a una serie de medidas que han puesto al sistema educativo y científico en un estado de parálisis técnica.

El conflicto entre el Gobierno de Javier Milei y las universidades públicas entra en su etapa más crítica. A horas de la Marcha Federal Universitaria, el Ejecutivo oficializó una quita millonaria que afecta directamente la alfabetización, las becas y la infraestructura de 13 universidades nacionales. En Santiago del Estero, la UNSE se moviliza este martes en un clima de máxima tensión por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento.

En una decisión que termina de dinamitar el puente de diálogo con la comunidad educativa, el Gobierno Nacional publicó este lunes en el Boletín Oficial la Decisión Administrativa 20/2026. La medida establece un recorte drástico de $78.768.179.759 en partidas sensibles de la Secretaría de Educación, justo un día antes de que las universidades de todo el país salgan a la calle.

El ajuste no es solo una cifra abstracta; golpea los pilares de la formación en las provincias. El mayor impacto recae sobre el Plan Nacional de Alfabetización, que sufrió una reducción de más de $35.000 millones, fondos que debían ser transferidos a las jurisdicciones para su ejecución.

Aquí te explicamos los ejes centrales por los cuales las comunidades académicas de las 24 provincias salen a las calles.

El incumplimiento de la Ley de Financiamiento

A casi siete meses de su sanción por parte del Congreso Nacional, el sector académico denuncia que el Poder Ejecutivo mantiene la Ley de Financiamiento Universitario en un “limbo” administrativo. Según el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), ya pasaron más de 200 días sin que se ejecuten los fondos que la ley estipula para el normal funcionamiento de las casas de altos estudios, lo que imposibilita cualquier planificación académica o de investigación para el resto del 2026.

Un recorte de último momento: $78 mil millones menos

La tensión escaló al máximo este lunes, cuando el Gobierno oficializó a través del Boletín Oficial (Decisión Administrativa 20/2026) un nuevo ajuste millonario en la Secretaría de Educación. Este recorte afecta partidas sensibles que van directo a la base del sistema:

  • Alfabetización e Infraestructura: Se eliminaron fondos para obras edilicias y programas de lectura.

  • Becas Estudiantiles: Se redujeron las partidas para programas socioeducativos, dificultando la permanencia de los alumnos.

  • Compensación Salarial: Se quitó el fondo que ayudaba a las provincias con salarios docentes más bajos a alcanzar un piso digno.

Presupuesto “congelado” frente a una inflación imparable

Las universidades denuncian que están funcionando con presupuestos que, en términos reales, han retrocedido décadas. En provincias como Santiago del Estero, los referentes de la UNSE advierten que se manejan partidas similares a las de la década del 90, a pesar de que la matrícula de estudiantes es hoy más del doble. Esto se traduce en una “asfixia operativa”: dificultades para pagar servicios básicos, mantener comedores universitarios y financiar proyectos de ciencia y tecnología.

La movilización en Santiago del Estero

En sintonía con la marcha central a Plaza de Mayo, la comunidad educativa santiagueña se concentra este martes a las 9:30 en las puertas de la UNSE. Desde allí, docentes, no docentes y estudiantes marcharán hacia la Plaza Libertad para exigir que la educación pública deje de ser la variable de ajuste y se garantice el derecho de las futuras generaciones a la formación universitaria.

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