Un estudio revela que el 46% de los hogares con adultos mayores no logra cubrir sus gastos básicos

La situación económica de los adultos mayores alcanzó su punto más crítico en los últimos años. De acuerdo con el más reciente informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), titulado “Vivir y envejecer en contextos de desigualdad”, casi la mitad de los hogares integrados por personas de 60 años o más no cuenta con ingresos suficientes para llegar a fin de mes.
La cifra representa un incremento de cinco puntos porcentuales respecto al ciclo 2022-2023 y se posiciona como el registro más alto desde que comenzó a medirse la serie en 2017.
El relevamiento expone marcadas brechas según el nivel socioeconómico. En los sectores muy bajos, la insuficiencia de ingresos golpea al 71,1% de los hogares -más de siete de cada diez familias-, mientras que en el estrato bajo la cifra alcanza el 55,2%.
Salud deteriorada y privación alimentaria
La imposibilidad de costear la vida cotidiana ha impactado fuertemente en el acceso a prestaciones esenciales. Un 35,2% de los hogares encuestados debió postergar o suspender la compra de medicamentos e intervenciones médicas por motivos económicos, cifra que escala al 55% en los sectores de menores recursos.
Paralelamente, la investigación evidencia una creciente desaprobación sobre el funcionamiento del PAMI, particularmente entre la población más vulnerable.
En materia alimentaria, la inseguridad afectó al 18,4% de los adultos mayores entre 2024 y 2025, frente al 12,3% registrado en el período 2017-2019. El informe remarca la desproporción de este fenómeno: la problemática incide en apenas un 1,1% del estrato medio-alto, mientras que en el sector más postergado impacta al 39,1% de la población mayor.
Déficit habitacional y servicios caídos
Las dificultades financieras también repercuten en el pago de los servicios básicos y en las condiciones de habitabilidad.
En lo que respecta a servicios e impuestos, el 21,3% de las viviendas habitadas por personas mayores registró interrupciones o morosidad en el pago de servicios por falta de recursos, tasa que se eleva al 39,4% en las franjas más vulnerables.
Un 25,2% padece déficit en el acceso a servicios esenciales como red de agua, gas o saneamiento -alcanzando a uno de cada dos adultos mayores en el nivel socioeconómico más bajo-. A su vez, el 11,8% reside en viviendas con deficiencias estructurales.
El estudio advierte además que este escenario coincide con una retracción en la asistencia social, donde la cobertura de programas de ayuda alimentaria destinados a este sector descendió del 30,6% registrado durante la pandemia al 26,8% en el período actual.




