PISA 2025: 3 de cada 4 estudiantes argentinos no alcanzan el nivel básico en Matemática
Los estudiantes argentinos de 15 años retrocedieron en Matemática, Lectura y Ciencias respecto de 2022 y 2018. Apenas el 7,8% alcanza el nivel básico en las tres áreas y Matemática concentra el panorama más crítico.

La educación argentina volvió a encender las alarmas. Los resultados de las pruebas PISA 2025 confirmaron un nuevo retroceso en los aprendizajes de los estudiantes de 15 años: el país cayó en Matemática, Lectura y Ciencias respecto de las mediciones de 2022 y 2018, y quedó entre los desempeños más bajos de América Latina.
Los datos fueron difundidos este martes por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y analizados, entre otros informes, por Lucila Marin para LA NACION, que calificó el resultado como uno de los peores registros de la Argentina en casi dos décadas.
En términos generales, solo el 7,8% de los estudiantes argentinos alcanza el nivel mínimo de desempeño en las tres materias evaluadas. La situación es especialmente preocupante en Matemática, donde tres de cada cuatro alumnos no llegan al nivel básico.
Matemática, el punto más crítico
Argentina obtuvo 367 puntos en Matemática, frente a los 378 alcanzados en 2022. La caída fue del 2,9% y ubicó al país en el puesto 75 entre 91 países y economías participantes.
Además, Argentina quedó octava entre los 13 países latinoamericanos que participaron de la evaluación.
El dato más contundente es que apenas el 24% de los estudiantes argentinos alcanzó el nivel básico de competencia matemática, mientras que el promedio de la OCDE fue del 65%.
En otras palabras, el 76% de los jóvenes de 15 años no logra resolver problemas matemáticos considerados básicos para desenvolverse en situaciones cotidianas.

La situación viene deteriorándose desde hace años: el porcentaje de estudiantes que no alcanzaba el nivel mínimo era del 69% en 2018 y había trepado al 73% en 2022. En 2025 llegó al 76%.
Desde el Observatorio de Argentinos por la Educación señalaron que la tendencia negativa en Matemática se mantiene desde 2009 y que muchos estudiantes tienen dificultades para resolver ejercicios como proporciones, reglas de tres simples o ecuaciones básicas.
También cayó la comprensión lectora
La Lectura tampoco escapó al retroceso.
Argentina obtuvo 389 puntos, contra los 401 de 2022. El resultado ubicó al país en el puesto 62 entre los 91 participantes y también en el octavo lugar entre los países latinoamericanos evaluados.
Solo el 40% de los estudiantes alcanzó el nivel mínimo de competencia, mientras que el promedio de la OCDE llegó al 69%.
Esto significa que seis de cada diez adolescentes argentinos no alcanzan las competencias necesarias para identificar, por ejemplo, la idea principal de un texto de extensión moderada. Apenas el 1% llegó a los niveles más altos de desempeño.
La preocupación adquiere otra dimensión en un contexto atravesado por la inteligencia artificial y la circulación masiva de información. El informe internacional advierte sobre el deterioro de capacidades vinculadas con la lectura crítica, la identificación de información confiable y la integración de contenidos provenientes de distintas fuentes.
Ciencias: otro retroceso
En Ciencias, Argentina obtuvo 393 puntos, 13 menos que en 2022, cuando había alcanzado 406.
Solo el 41% de los estudiantes llegó al nivel 2 o superior, considerado el umbral mínimo de competencia. El promedio de la OCDE fue del 74%.
Argentina quedó en el puesto 71 a nivel global y octava en América Latina. Además, apenas el 1% de los estudiantes alcanzó los niveles más altos de desempeño.
La OCDE confirmó que los resultados argentinos de 2025 fueron inferiores a los de 2022 en las tres materias y que también quedaron por debajo de los registros de 2018. Desde 2018, además, aumentó la proporción de estudiantes con bajo desempeño en Matemática, Lectura y Ciencias.

Argentina, lejos de los mejores sistemas educativos
El retroceso argentino se da dentro de un escenario internacional complejo. La propia OCDE registró en 2025 los peores promedios históricos de los países que integran la organización en las tres áreas principales.
Sin embargo, el desempeño no fue igual en todos los sistemas educativos. Las economías asiáticas, con Singapur y las provincias chinas agrupadas bajo la denominación B-S-J-Z entre los principales ejemplos, volvieron a ubicarse en los primeros puestos internacionales.
La comparación muestra que el problema educativo no puede explicarse solamente por el nivel de riqueza de cada país. Las políticas públicas, las estrategias pedagógicas y la forma en que se asignan los recursos también aparecen como factores determinantes del rendimiento.
Un dato positivo: estudiantes que logran sobreponerse a su contexto
En medio del panorama negativo aparece un indicador que merece atención.
El 14% de los estudiantes argentinos provenientes de contextos socioeconómicos desfavorecidos logró ser considerado “resiliente académico”, es decir, alcanzó resultados que los ubican dentro del cuarto superior de rendimiento de los estudiantes de su propio país.
La proporción supera el promedio de la OCDE, que se ubica en el 12%.
El dato muestra que el origen social continúa teniendo peso sobre los resultados, pero también que existen estudiantes que consiguen superar las desventajas de su contexto.
Ausentismo, indisciplina y convivencia escolar
Las pruebas PISA también relevaron aspectos relacionados con la vida cotidiana en las escuelas.
Argentina presentó algunos de los indicadores más preocupantes de la región en materia de indisciplina, ausentismo e impuntualidad.
El 58% de los estudiantes afirmó que el ruido y el desorden interrumpen la mayoría o la totalidad de las clases de Ciencias. En la OCDE ese porcentaje fue del 31%.
Además, el 20% reconoció haber faltado al menos un día completo de clases durante las dos semanas previas a la evaluación, mientras que el 66% aseguró haber llegado tarde al colegio durante ese mismo período.

Más de 11 mil estudiantes argentinos participaron de la evaluación
En Argentina participaron alrededor de 11.000 estudiantes de 412 escuelas, una muestra que permitió representar al 87% de los jóvenes de 15 años del país.
A nivel internacional, PISA 2025 evaluó a más de 760.000 estudiantes de 91 países y economías.
La evaluación mide las capacidades de los jóvenes de 15 años para aplicar conocimientos y resolver problemas en situaciones de la vida real. En esta edición, Ciencias fue el área principal, mientras que Matemática y Lectura funcionaron como áreas secundarias.
También se incorporó un nuevo dominio denominado “Aprendizaje en el mundo digital”, destinado a evaluar la capacidad de los estudiantes para resolver problemas y desenvolverse en entornos digitales.
Un resultado que vuelve a poner a la educación en el centro del debate
Los números de PISA 2025 dejan un diagnóstico difícil de relativizar: Argentina no solo no logró recuperar la caída registrada durante la pandemia, sino que volvió a empeorar en las tres áreas evaluadas.
El desafío ya no pasa únicamente por recuperar los niveles previos a 2020. Los resultados muestran un deterioro que viene de más atrás y que se expresa con especial crudeza en Matemática, pero también en Lectura y Ciencias.
La discusión, por lo tanto, excede una medición puntual: el interrogante es cómo conseguir que más estudiantes argentinos lleguen al final de la escuela obligatoria con las herramientas básicas para comprender un texto, resolver un problema matemático, interpretar información científica y desenvolverse en una sociedad cada vez más atravesada por la tecnología.




