Mal de altura: Luis Caputo se descompensó en Catamarca
Fue durante la inauguración de una planta de litio en la Puna, cuando el funcionario acompañaba al presidente Javier Milei.

El viaje a Catamarca por parte de la comitiva presidencial fue bastante convulsionado. Tras los rumores de que el presidente Javier Milei fue agredido físicamente, se supo que el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, sufrió una descompensación física producto de la altura.
De acuerdo con la información confirmada por voceros del Palacio de Hacienda, el titular de la cartera presentaba un cuadro de mal de altura (apunamiento). Fue durante el acto de inauguración de la planta de producción de carbonato de litio de la firma Río Tinto, emplazada a más de 4.200 metros sobre el nivel del mar.
Debido a la severidad de los síntomas, el personal sanitario de la comitiva oficial debió brindarle asistencia médica de urgencia en el lugar. "La pasó feo, debieron aplicarle hidratación y dos inyecciones para estabilizarlo", revelaron fuentes gubernamentales sobre la descompensación del funcionario.

Escala técnica de la comitiva en Salta
Tras cumplir con las actividades protocolares en el yacimiento minero, el vuelo presidencial debió modificar la logística del trayecto de regreso.
La comitiva, que se había trasladado hasta la Puna a bordo de una aeronave Hércules dependiente del Ministerio de Defensa, realizó un desvío hacia la ciudad de Salta —donde había hecho base el avión de origen— para luego reemprender el tramo final hacia la Capital Federal.
Aclaración oficial por la seguridad del Presidente
Por otra parte, la Casa Rosada salió al cruce de versiones periodísticas que indicaban un presunto ataque físico contra el jefe de Estado durante una actividad militante en el centro de la capital catamarqueña.
Las alarmas se habían encendido tras las declaraciones del diputado provincial Adrián Brizuela, quien afirmó públicamente que el mandatario había resultado lesionado tras la aglomeración de simpatizantes: "Lo golpearon, está con dolor de cuello. Algo falló en la seguridad del Presidente", sostuvo el legislador, aunque horas más tarde suavizó sus dichos aludiendo a "empujones y un tropezón".
Frente a la repercusión de estos testimonios, desde el entorno presidencial desmintieron enfáticamente la existencia de una agresión: "El Presidente no sufrió ningún ataque, se encuentra en perfecto estado de salud y continuará con la agenda institucional prevista de manera normal", precisaron fuentes oficiales.




