Halloween mueve el bolsillo en Santiago: cuánto cuesta disfrazar a los chicos y qué es lo más vendido
Disfraces desde $7.000, máscaras desde $1.000 y artículos de decoración a partir de $2.000. En la previa del 31 de octubre, los negocios de juguetes y cotillón registran un mayor movimiento y buscan aprovechar una fecha que gana terreno en Santiago del Estero, con precios adaptados al bolsillo.

Halloween también se hace sentir en la economía santiagueña. A pocos días de la celebración, los comercios del centro capitalino registran un importante movimiento en la venta de disfraces, máscaras, golosinas y artículos de decoración. En un contexto de consumo ajustado, la fecha representa una oportunidad para sumar ingresos y atraer clientes con opciones para distintos presupuestos.
En un móvil de La Mañana de Info, de Info Stream, comerciantes del centro contaron cómo se preparan para uno de los momentos de mayor demanda del rubro y revelaron cuánto cuesta armar una producción de Halloween para los más chicos.
Los precios de Halloween: cuánto cuesta disfrazar a los chicos
El gasto depende de los productos elegidos, pero hay alternativas económicas para quienes quieren sumarse a la celebración sin hacer una compra demasiado grande.
En uno de los locales relevados, los disfraces se consiguen desde los $7.000 y las máscaras, desde los $3.000. La comerciante aseguró que las ventas vienen con buen ritmo y que el cobro de los empleados de la administración pública se refleja en el movimiento del negocio.

“Todas estas semanas hemos estado vendiendo mucho todo lo relacionado con Halloween”, contó. También explicó que reciben tanto a familias que llegan con sus hijos como a adultos que buscan accesorios para participar de la celebración.
Con menos de $8.000, además, es posible armar una combinación de sombrero, maquillaje y calabaza porta golosinas para que los chicos salgan a pedir dulces.
En otro comercio, Brenda detalló que hay máscaras desde $1.000 y accesorios a precios accesibles. Estos son algunos de los valores relevados durante el móvil:
- Máscaras: desde $1.000, aunque en otros locales parten de los $3.000.
- Collares y accesorios: desde $1.000.
- Telas de araña: desde $1.000.
- Sangre falsa: $1.500.
- Carameleras con forma de calabaza o calavera: $1.700.
- Banderines de “Feliz Halloween”: entre $1.700 y $3.000.
- Artículos de decoración: desde $2.000.
- Disfraces: desde $7.000.
También hay promociones por cantidad en carameleras, una opción para quienes organizan fiestas o necesitan comprar varios artículos.
Más ventas en una fecha que gana terreno en Santiago
Los comerciantes aseguran que Halloween dejó de ser una celebración exclusivamente infantil. A las compras de disfraces se suman los artículos para decorar viviendas, preparar cumpleaños temáticos y organizar reuniones.
“Cada vez la gente decora más su casa, se disfraza y pone más empeño. Lo vive de otra manera”, explicó Brenda, quien señaló que el negocio se prepara especialmente para esta época.

La mayor variedad de productos permite ampliar las ventas más allá de los disfraces tradicionales: globos, capas, cráneos, telarañas, sangre falsa y adornos forman parte de una oferta que busca captar tanto a chicos como a adultos.
El desafío de vender con el bolsillo ajustado
Para los negocios del centro santiagueño, Halloween llega como una oportunidad de movimiento comercial en medio de las dificultades económicas. Sin embargo, los vendedores reconocen que los precios y la capacidad de gasto de los clientes son factores centrales a la hora de concretar una compra.
“Estamos pasando por una crisis económica, entonces ponemos los precios en base a la inflación y a la economía. Estamos pensando en la gente y en el bolsillo”, sostuvo Brenda.
La estrategia pasa por ofrecer productos de distintos valores y promociones que permitan sostener la demanda sin dejar afuera a quienes cuentan con un presupuesto limitado.
Así, la previa de Halloween se suma al calendario de fechas que pueden dinamizar las ventas de los comercios de juguetes y cotillón en Santiago del Estero. Con el 31 de octubre cada vez más cerca, los negocios buscan convertir el interés por los disfraces y la decoración en ingresos concretos, en un escenario en el que cada oportunidad de venta cuenta.




