En el Día Internacional del Escultor, este 6 de marzo, la figura de Roberto Rafael “Tuti” Delgado vuelve a cobrar relevancia como uno de los máximos referentes de la escultura santiagueña. Delgado fue arquitecto, docente y artista, y por sobre todo, heredero de una tradición familiar que dejó su huella en monumentos emblemáticos de la ciudad de Santiago del Estero.
En el panorama cultural local, el apellido Delgado ocupa un lugar central dentro de la historia de la escultura. Roberto Rafael “Tuti” Delgado, nacido en la capital santiagueña el 22 de septiembre de 1949, fue parte de la tercera generación de una familia que dedicó su vida a embellecer el espacio público a través del arte.
Hijo del escultor Roberto Delgado y nieto de Rafael Delgado Castro, creció rodeado de herramientas, moldes y obras que marcaron su destino. Según recordó el periodista Víctor Hugo Sayago, la escultura “estaba en sus genes”, ya que su abuelo fue el autor de la emblemática obra El Kakuy del Parque Aguirre, mientras que su padre realizó monumentos icónicos como el Cristo Redentor y la estatua de Francisco de Aguirre.
“Tuti”, como se lo conocía para diferenciarlo de su padre, se formó como maestro de artes visuales en la Academia Provincial de Bellas Artes Juan Yaparí y luego se recibió de arquitecto en la Universidad Nacional de Tucumán. Además, realizó estudios de posgrado en Planificación Urbana y Regional y en Diseño Arquitectónico, de acuerdo con los registros del historiador popular Omar “Sapo” Estanciero.
Su trayectoria profesional combinó el arte con la gestión cultural y la docencia. Fue profesor en la Juan Yaparí y también en la Universidad Nacional de Tucumán, además de desempeñarse como delegado del Fondo Nacional de las Artes y ocupar cargos como director de Cultura de la Provincia y director del Museo de Bellas Artes y del Museo Histórico.
Entre sus obras más reconocidas se encuentra el Monumento al Maestro, ubicado en la plaza del mismo nombre en la esquina de Belgrano y Balcarce, además de esculturas como Los hermanos, Inocente y Ramoncito. Uno de sus trabajos públicos más visibles fue también el busto del general Juan Domingo Perón emplazado sobre la autopista que une Santiago del Estero con La Banda.

Pero más allá de la continuidad familiar, su obra también aportó una mirada propia. El historiador y escultor Roberto Eberle destacó que Delgado introdujo innovaciones en la escultura local, como la combinación de materiales —cemento y metal—, el uso intencional del espacio vacío y la incorporación de objetos reales en sus composiciones.
Además de su producción artística, Delgado también desarrolló una intensa labor intelectual y cultural. Fue coautor, junto a Alen Lascano y Víctor Hugo Ledesma, del libro Santiago del Estero, recorrido por una ciudad histórica (1995), una obra que analiza la evolución arquitectónica de la capital desde su fundación hasta el siglo XX.
Su visión del arte estaba profundamente vinculada con la historia y la cultura. En una de sus reflexiones, citada por Sayago, sostenía: “La cultura es la malla que enlaza lo social, lo político y lo económico. Para diseñar se tiene que conocer el pasado, interpretar el presente y proyectar el futuro”.
Roberto Rafael “Tuti” Delgado falleció el 2 de agosto de 2010, dejando tras de sí una obra que forma parte del paisaje urbano y de la memoria cultural santiagueña.
