La jueza de Control y Garantías, María del Huerto Bravo Suárez, resolvió dictar prisión preventiva para Héctor Matías Herrera (32) y Florencia del Valle Díaz (30), ambos de La Rioja, imputados por una millonaria estafa que tuvo como víctima a una psicóloga del Ministerio Público Fiscal de Santiago del Estero.
La investigación, encabezada por la fiscal Luján González Garay, sostiene que la maniobra comenzó entre el 20 y el 30 de junio de 2025, cuando Mariana del Valle Lucatelli ingresó a una publicación falsa en Facebook que promocionaba una supuesta oportunidad para invertir en acciones de YPF.
Tras ser derivada a distintos números de WhatsApp, la profesional realizó una primera transferencia de $250.000, convencida de que ingresaba a una plataforma de inversiones. A partir de allí, los estafadores la indujeron a abrir cuentas en Montech Center, Binance y otras aplicaciones financieras.
Según la acusación, los delincuentes gestionaron además préstamos a nombre de la víctima, entre ellos uno por $7.176.000 en el BBVA y otro por $1.826.021 mediante Mercado Pago. El dinero fue transferido a distintas billeteras virtuales, una de ellas atribuida a Herrera.
La pesquisa también detectó nuevas transferencias, otros préstamos por $7,5 millones, débitos por $9,8 millones y movimientos de fondos que superaron los 35 millones de pesos.
La ruta del dinero
Durante la audiencia se expuso que parte del dinero terminó en una billetera virtual a nombre de Florencia Díaz, quien habría recibido $6.950.000 antes de redistribuir esos fondos hacia otras cuentas.
Al ser indagada, la mujer reconoció haber cedido sus datos biométricos para la apertura de cuentas y billeteras virtuales a través de un grupo de WhatsApp denominado “Cuentas”, administrado por la pareja de Herrera.
Además, admitió que formaba parte de una estructura dedicada a recibir transferencias y reenviarlas rápidamente a otras personas, una modalidad conocida como “mulas de dinero”, utilizada para dificultar el rastreo de los fondos.
De acuerdo con la investigación, esa organización estaba integrada por unas 30 personas, cada una con funciones específicas para fragmentar las operaciones, convertir el dinero en criptomonedas y entorpecer el seguimiento de las autoridades.
Las pruebas
La Fiscalía incorporó informes del Banco BBVA, que acreditan la obtención de préstamos a nombre de la víctima y la transferencia de los fondos hacia una billetera virtual vinculada a Herrera.
También se sumó documentación de la billetera virtual AL2, donde consta que Díaz recibió casi $7 millones y los reenvió a otras tres personas poco después de acreditarse.
