El Gobierno designó al nuevo subsecretario de Ciencia tras la renuncia de Lencina por "destrato"
Ricardo Fernando Crespo asumirá la conducción de la Subsecretaría de Ciencia y Tecnología en reemplazo de César Lencina.

El Poder Ejecutivo Nacional formalizó la designación de Ricardo Fernando Crespo como nuevo subsecretario de Ciencia y Tecnología. La medida se concretó mediante la firma del decreto correspondiente por parte del presidente Javier Milei y del jefe de Gabinete, Diego Santilli, en un intento por contener el escándalo por la renuncia de César Lencina, quien denunció un “destrato” por parte del Ejecutivo.
Crespo llega para ocupar el sillón que dejó vacante César Lencina, quien presentó su dimisión indeclinable al cargo tras denunciar públicamente situaciones de "destrato, desconsideración y dificultads persistentes" para el normal desarrollo de sus funciones por parte de la titular de la cartera, Alejandra Baravalle.
La salida de Lencina -quien había asumido el puesto en agosto propiciado por la propia conducción tras la reorganización del Gabinete- expuso severas internas y roces personales en la estructura directiva del sector científico nacional.

Perfil académico y vinculación institucional
El nuevo subsecretario es un destacado académico e investigador del Conicet, además de integrar la Academia Nacional de Ciencias Económicas. Crespo se graduó como licenciado en Economía por la Universidad Católica Argentina (UCA) y ostenta dos doctorados en Filosofía: uno por la Universidad Nacional de Cuyo y otro otorgado por la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Ámsterdam.
Desde el Gobierno nacional remarcaron su vasta experiencia en la gestión universitaria, destacando su paso por la Universidad Austral, donde se desempeñó como vicerrector de Investigación y de Asuntos Académicos. Casualmente, en esa misma casa de altos estudios la secretaria Baravalle cursó una maestría en Explotación de Datos y Gestión del Conocimiento.
En medio de las controversias
La designación de Crespo se produce en un escenario de fuerte escrutinio sobre la conducción de la Secretaría de Ciencia y Tecnología. La renuncia de Lencina no solo reavivó los reclamos por el clima laboral dentro del área, sino que volvió a poner bajo la lupa la idoneidad y los antecedentes de la propia Baravalle.
Cabe recordar que la llegada de la funcionaria nacional había generado suspicacias meses atrás en la comunidad científica, luego de que el Gobierno la presentara públicamente como doctora en Inteligencia Artificial por la American Andragogy University de Hawái, un título que carece de reconocimiento y homologación oficial en la República Argentina.




